Aunque no creamos… en algo se repite la historia

Aunque no creamos… en algo se repite la historia

Hacen 86 años y tres meses Jorge Dimitrov, en el ingreso a su informe al VII Congreso de la Internacional Comunista denunciaba: “La burguesía dominante busca cada vez más su salvación en el fascismo para llevar a cabo medidas excepcionales de expoliación contra los trabajadores…”. Completaba su denuncia exponiendo en detalle la necesidad de la Paz y el desarme. Más adelante en ese mismo informe, definía al fascismo en el poder como “la dictadura terrorista descarada de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero.” Una de las principales conclusiones de ese largo documento era el llamado a todas las fuerzas sociales y democráticas a unirse para parar su avance, o vencerlo… a generar un “frente único”.

Sabios postulados aquellos que, puestos en práctica, condujeron al triunfo de los aliados en la segunda guerra mundial y a que -sólo lo ejemplificaré con un hecho- el gobierno del Frente Popular venciera a la reacción en 1939, incluyendo los fascistas, que no eran pocos entonces, iniciando la época en que Chile avanzó hacia una sociedad de bienestar, brutalmente descabezada el 11 de septiembre de 1973 por el más poderoso y brutal brote fascista de nuestra historia.

La unidad como consigna, en todo caso, no es solo atributo de la democracia, todos los actores políticos la buscan entre sus pares. Vean los lectores lo ocurrido recientemente en Chile, quien menos apoyo recibía en las encuestas y hasta hizo el ridículo en sus apariciones públicas, logró reunir a piñeristas, pinochetistas, conservadores, liberales y cuanto pajarraco reaccionario encontraron, al ver que las fuerzas democráticas vencerían… se unieron y ganaron en las preliminares.

¡Cuán válidos los postulados de Jorge Dimitrov siguen siendo!

Y cuán válida es la comparación, considerando lo expresado en el título de estas notas. Sería largo desarrollar aquí las diferencias -por eso de “en algo”- entre la guerra mundial y el 1939 de Pedro Aguirre Cerda, con la actual situación chilena. Pero valga recordar que el fascismo ha estado y permanecido en nuestro país más de un siglo mostrando “formas diferentes” de acuerdo con las condiciones “históricas, sociales y económicas” -según Dimitrov- de cada país.

En mi experiencia personal y gracias a la actividad social de mis padres, crecí escuchando comentarios acerca de esa lacra nacional. También ahorrándole el tiempo a los lectores, valga recordar los intentos fascistas de apoderarse del gobierno través de “golpes duros”, las organizaciones semi clandestinas en el sur -justo en la Araucanía- los apoyos abiertos y hasta el espionaje, en apoyo a la Alemania de Hitler. Y no olvidemos la violencia de “Patria y Libertad” durante el gobierno popular de Salvador Allende.

Afortunadamente, aunque casi inconscientemente creo, ante los resultados del 21 de noviembre, hoy se va generando una salida “dimitroviana” en Chile -Chile despertó el 18 de octubre del 2019 y sigue despierto. Gabriel Boric vencerá el próximo domingo 19 gracias a la convergencia de las fuerzas de izquierda, el centro y organizaciones sociales, con el bienestar de los asalariados y la democracia como meta.

Valga entonces este escueto recordatorio del pasado inmediato para que no nos creamos ser originales, comprender que la historia nos enseña y para pensar bien lo que se debe marcar en la papeleta ese importante domingo.

Germán Perotti

4 de diciembre, 202

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