Sábado 20 de Octubre del 2018

¿Tendremos paz? III

 

¿Tendremos paz? III

El 6 de agosto recién pasado se cumplieron setenta y tres años desde que, por primera vez en la historia, se detonara una bomba atómica sobre una ciudad. Y no fue la única; a la que destruyó Hiroshima el 6 de agosto de 1945, los Estados Unidos dejaron caer sobre Nagasaki la segunda. Además de la destrucción total de los edificios, unas 200.000 personas perdieron la vida. Genocidio que dio término definitivo la segunda guerra mundial. Se suele decir, con cierta ligereza pienso yo, que así “habíamos entrado en la era atómica”.

Siendo ello verdad, no lo dice todo. Las bombas sobre Japón le dieron también un carácter especial a la “guerra fría” que sucedió al mayor conflicto bélico de la historia: la carrera armamentista. Durante la “era atómica” se ha usado la bomba sólo dos veces; sus horribles efectos y el hecho de que la Unión Soviética pronto lograra construir su equivalente impidieron que los Estados Unidos la emplearan en los conflictos en que se había involucrado o desatado. En cada movimiento independentista o gobierno progresista veían, y citamos a Olga Poblete: “la ‘fuente de todos los males’ eran la Unión Soviética y los estados del este europeo que habían optado, terminada la segunda guerra mundial, por la construcción socialista. Aquello que Sir Samuel Hoare había calificado como ‘una realidad aterradora’ con un armamentismo creciente y sucesivos ensayos de nuevas armas: las primeras bombas de hidrógeno y termonucleares. En medio de esta loca escalada de pasión hegemónica e irrespeto por la vida humana y la naturaleza entera, dos pequeños países asumieron el derecho de los pueblos a revelarse: Cuba en nuestra América y Guinea en África occidental francesa” (O. Poblete; “La guerra, la paz, los pueblos”; 1989, p.16)

La guerra fría, según nuestra orientadora en el tema se caracterizó por sus conflictos locales: Corea, Indochina, Argelia, Angola, Túnez, Kenya, la crisis del Canal de Suez y el Medio Oriente; la Operación United Fruit en Guatemala. Se queda en esa enumeración, nosotros agregaríamos unas cuantas intervenciones de los Marines en nuestro continente, entre otras y se extiende más adelante en el conflicto de Vietnam.

El otro impedimento -hasta ahora- fue la aparición el poderoso “Movimiento mundial de partidarios de la Paz”. Irene Curie -hija de la gran Marie Curie, descubridora de la radioactividad- presidió en 1948, en Wroklav Polonia, el primer Congreso Mundial de intelectuales por la paz. Su intenso trabajo junto a su marido Federico Joliot Curie condujo a que, en febrero de 1949, 75 personalidades firmaran un documento que convocaba a un Congreso Mundial de Partidarios de la Paz. Figuran entre los firmantes de ese documento nuestros legendarios Pablo Neruda y Elena Caffarena. En abril del mismo año se reunían 2.000 delegados de provenientes de setenta países se reunían -la mayoría en París y paralelamente en Praga aquellos a quienes Francia les había negado visa- constituyendo el gran movimiento que perduró hasta la caída del bloque socialista a finales del siglo pasado.

Pongamos atención, por ahora, en una frase de la cita de Olga Poblete de más arriba: “En medio de esta loca escalada de pasión hegemónica e irrespeto por la vida humana y la naturaleza entera.” De eso se ha tratado desde un comienzo. Así se entiende el imperialismo tal como lo dejó descrito Lenin ya en 1916 con su ensayo “El imperialismo, fase superior del capitalismo”; una “permanente escalada de pasión hegemónica”. Y así lo vemos hoy, plantando misiles para ampliar su territorio, acceder a nuevas fuentes de recursos naturales y de pasada, montando monopolios.

El objetivo que se planteó el movimiento pacifista nacido en Paris<. La Paz con mayúscula, se lograría luchando por lo que Olga Poblete denomina “las tres “D” de la Paz: “DESCOLONIZACIÓN, DESARROLLO, DESARME”.

En la próxima nota intentaremos desarrollar esos temas. Por ahora, solo invito al lector/a a meditar sobre lo que está ocurriendo hoy en el mundo y nuestro continente.
 

Germán Perotti

12 de agosto 2018


 

 

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