Martes 24 de Octubre del 2017

Más de lo mismo

 

Más de lo mismo

Sorprende siempre que la retórica, siendo “el arte de convencer”, se las arregle para sumirnos en el olvido a través de exabruptos y dudosos argumentos, y con ello, hacer que sigamos quedándonos en lo contingente, lo que sucedió en las últimas 24 horas, y sin relación con el trasfondo del acontecimiento. Ese es solo uno de los caminos que usan algunos políticos para despistarnos; pero es la manera de trabajar de los medios de información, hoy manejados por el imperialismo.

El nuevo presidente de los EE UU está usando a las maravillas el mecanismo y la prensa le lleva el bombo. Echa pachotadas y… lo peor: las cumple. Y nos quedamos mirando el show.

Por ejemplo: planteando que hay que “hacer grande nuevamente a los Estados Unidos”, amenaza con borrar del mapa todos los tratados de libre comercio internacionales que su país, prácticamente imponiéndolos, ha suscrito, porque según él, hay que generar mejores condiciones para su economía. O sea, más proteccionismo que el que contienen esos tratados, que no son otra cosa que sacar la mayor ventaja de las relaciones comerciales del imperio. Más de lo mismo.

Arrogante, firmó el decreto que busca eliminar las ventajas logradas durante la presidencia de Obama en salud. O sea, más privatización, menor acceso y cobertura, peor salud y protección laboral. Ahora se estima que más de seis millones de migrantes se quedarán sin atención debido a esa medida. Más de lo mismo.

Con mayor arrogancia aún, pega el gran bombazo en Afganistán, sin consultarle a sus aliados, saltándose los convenios internacionales e incluso despreciando reacciones críticas de parte de ellos. Para combatir el terrorismo, dice. O sea, nos oculta la trastienda económica y geopolítica de las ya tradicionales intervenciones con fuegos artificiales, pero la gran nación de Lincoln sigue desconociendo alianzas y organizaciones. Y nosotros... apenas un ¡huy tremenda bomba! Por lo visto, más de lo mismo.

Hace unos días, desafiando a la opinión mundial, derribó los limitados avances logrados en las relaciones del imperialismo hacia Cuba y se lanzó contra la isla revolucionaria, como preparando el camino para agredirla nuevamente: más de lo mismo.

¿Cuál es la novedad entonces? -La arrogancia. O sea, más de lo mismo, pero en concentrado, sin una sola gota de agua.

Por eso es importante seguir la reacción cubana: serena y firme. Madura. Digna. Como lo planteara su canciller, Bruno Rodríguez Padilla, en Viena en días pasados: el anuncio de la eliminación de los avances logrados con el gobierno anterior fue entregado en un “espectáculo grotesco salido del lenguaje de la guerra fría”.

El canciller, diplomático al fin, elegantemente le concedió que podría estar mal aconsejado. Según el flamante presidente Obama se habría entregado por entero a Cuba, cuando en verdad había mantenido el bloqueo, es decir, su reconocimiento de la soberanía era hasta por ahí no más plantea el canciller; quien, además, le hizo ver con quiénes se relacionaba en Maiami para desmantelar lo avanzado. Hasta le recordó que en la votación que lo eligió había perdido en todos los distritos con alta presencia cubana. Le hizo ver también que la medida rebotaría contra su propio país. Pata Cuba: Más de lo mismo.

Recomiendo leer las declaraciones del canciller Rodríguez.

Pero más que nada estar alertas. Lo impredecible del hombre que lanza pachotadas desconociendo a su propio país, implica que hay intenciones de usar super-bombas.

En eso de “más de lo mismo”, la historia nos habla claro y nosotros sabemos bastante.

A cuadrarse con Cuba.

Germán Perotti

24 de junio, 2017


 

 

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