Sábado 18 de Noviembre del 2017

Una mas, del exilio‏


                        Una mas, del exilio‏

A veces tengo temor de repetir sucesos que han sucedido en mi exilio, porque nosotros, que no somos escritores profesionales, no tenemos nuestros recuerdos debidamente archivados y ordenados, de repente, a raiz de algun comentario, vuelven a la mente, otras historias, otras vivencias.

La cosa es que el que escribe, había "caído" en Villabo, ciudad de Colombia. Capital de los Llanos Orientales, pero como cada pueblo tiene su lenguaje aparte, allá se llama Villabo...y punto.

Viví allí casi un año, en una esplendorosa miseria. No hallé ocupacion pagada, pero de la otra, sí que tenía bastante. Escribía artículos para una revista de estudiantes universitarios, bajo el pseudónimo de Sim Kamil. Muchos creían que el autor de los escritos era algun árabe.

Algunos estudiantes se acercaban a mí, llenos de confusiones. En las escuelas primarias les habían convencido que Dios había creado todo.Y ahora en la Universidad les estaban entregando una version diferente, una explicacion científica, con aquello de Kant y Laplace, de Darwin y de Newton.

Tenía bastante ocupación con las JJCC colombiana. Mostrando como se mejora la propaganda, enseñando como se pueden ampliar imágenes pequeñas a cualquier otro tamaño. De donde creyeron que yo era un experto de la Brigada Ramona Parra.

Decidí regresar a Bogotá,para lo cual me regalaron algun dinero y un paquete con ropas, en que todas eran de talla menor que la mía. Pensé que si no me iban bien a mí, le servirían a otros.

De paso, quiero describir algunas características de la Bogotá que conocí.. En aquel entonces era una ciudad de cinco millones de habitantes. Allí una multitud de enfermos físicos y psíquicos, llenaban las calles,mostrando sus dolencias y miserias. Tampoco estaban solos, porque otra enome cantidad de mendigos y menores abandonados les hacían compañía.

Había un gran número de Iglesias, siempre colmadas de fieles, pero tambien otro gran número de "Templos" ofrecían suerte, salud y bienestar, junto con medicamentos milagrosos o prendas de vestir con propiedades mágicas. Parece increíble que tan chapucera charlatanería había alcanzado un elevado grado de respeto.

En algún parque de la ciudad, una escultura de bellas formas, mostraba a una joven semi desnuda, recogiendo agua en su cántaro. Y ocurrió que se anunció la visita de el Papa. Ante tal evento, un grupo de creyentes, tan bobalicones y piadosos como incultos, cubrió con ropas la escultura, para no "ofender" al santo patrono de la Iglesia.

Ya en Bogotá,descubrí que un gran escandalo agitaba a la sociedad, se trataba de dos refugiados chilenos, ella y el, se habían negado a pagar la cuenta del Hotel en que se hospedaban, alegando no tener dinero.

La polémica había subido de tono, dividiendo a la prensa en dos bandos. Unos exigiendo sanción y otros proponiendo humanismo, en razon de que ambos veian huyendo de una feroz dictadura militar.

Decidí entonces donarles las ropas que me habían regalado y dejé el paquete en el hotel. A ellos no los ví.

En ése tiempo se produjo un cambio en mi situuacion y el trabajo que había conseguido, exigía todo mi tiempo.

Años despues ,en algun sitio de Göteborg, se reunió un grupo de refugiados políticos chilenos, con la idea de "chamullar" y relatar sus personales experiencias del exilio. Hubo risas y llantos.

Uno de los presentes, el "flaco G"habló de su transito por Colombia y su odisea en el hotel. Recordó haber recibido un paquete con ropas, aunque nunca supo quien se las había regalado.

Raúl Valdivia

 

 

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