Martes 22 de Octubre del 2019

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El inédito, decidor y convulso período que marcó la UP

 

El inédito, decidor y convulso período que marcó la UP

Allende definió ese tiempo como un proceso “con sabor a empanada y vino tinto”. Fue lo que se conceptualizó como “la vía chilena al socialismo”.

Hugo Guzmán. Periodista. 10/09/2019. En la caracterización de lo inédito, Salvador Allende definió el periodo iniciado por la Unidad Popular (UP) como un proceso “con sabor a empanada y vino tinto”. Fue lo que se conceptualizó como “la vía chilena al socialismo”, impulsada por los seis partidos del conglomerado de izquierda y progresista, respaldado por la Central Única de Trabajadores (CUT), y un amplio movimiento social, obrero, campesino y estudiantil a lo largo del país.

Allende, el 4 de septiembre de 1970, ganó la elección presidencial con el 36,62% de los votos. Seguido por el conservador Jorge Alessandri (35.25%) y luego el democristiano, Radomiro Tomic (28.11%). En otra particularidad de esa época, al no tener la mayoría requerida, el triunfo del candidato de la UP tuvo que ser ratificado por el Congreso Nacional, en un clima de alta tensión donde la derecha buscó truncar el logro popular. Un acuerdo de “garantías de democráticas” entre la izquierda y el Partido Demócrata Cristiano (PDC) permitió que con el voto de 153 parlamentarios (35 votaron en contra) Salvador Allende fuera proclamado formalmente Presidente de la República, asumiendo el 4 de noviembre de 1970.

Se inició un periodo decidor y por ello convulso, que el propio mandatario calificaría de “transformaciones” para avanzar “hacia el socialismo”. Ello estaba dado por proyectos cruciales instalados por el programa de la UP (“las primeras 40 medidas”) que abarcaba ámbitos como la nacionalización del cobre y la banca privada, ampliación de la reforma agraria, jubilaciones justas y previsión “para todos”, educación gratuita para amplios sectores de niños y jóvenes, medicina gratuita en hospitales, mejora de la salud pública, aspirar al cambio de la Constitución, apertura de relaciones con todos los países (lo que incluyó Cuba y China), expropiación de industrias estratégicas, promoción de viviendas sociales y fortalecimiento de la sindicalización y la participación del pueblo en el proceso político y social.

Ello produjo una reacción de la derecha (Partido Nacional, entre otros) del PDC, de grupos paramilitares (Patria y Libertad, Comando Rolando Matus), de los gremios patronales, empresariales y de camioneros, de la Sociedad Nacional de Agricultura donde se agrupaban los latifundistas, de sectores de la pequeña y gran burguesía, gremio de comerciantes minoristas y varios colegios profesionales, y del gobierno de Estados Unidos (golpeado, entre otras cosas, por “los daños” a las corporaciones trasnacionales estadounidenses) comandado por Richard Nixon, decididos a parar el proceso de cambios y finalmente poner punto final a la experiencia de la UP y los sectores populares.

También la complejidad del proceso llevó a diferencias y conflictos en el campo popular y de la izquierda, levantándose conceptos como “reforma o revolución”, surgiendo discusiones al interior del gobierno y un sector de izquierda que pretendía ubicarse “a la izquierda” de la UP. Las cosas llegaban a tal punto, que mientras unos partidos llamaban a “evitar la guerra civil”, otros proclamaban “ganar la guerra civil”.

En medio de todo, se producían avances no solo con medidas económicas y sociales, sino que se consiguió un tremendo impulso a la cultura y expresiones artísticas, con gran desarrollo de la Nueva Canción y creación de entidades como la editorial Quimantú. Los jóvenes, en todo el país, se movilizaban durante distintos meses del año en Trabajos Voluntarios que contribuían a la producción, la construcción de viviendas, la educación, el deporte, entre otras áreas. Se promovió un proyecto para reforzar la educación básica, media y técnica y el acceso a ella, con el plan de Escuela Nacional Unificada (ENU).

En marzo de 1973, en medio de un tenso clima político, de movilización social popular, de ofensiva conservadora y violenta, la Unidad Popular logró el 44% de los votos en la elección parlamentaria, y aunque no logró mayoría (la derecha junto al PDC obtuvieron el 56%), ese resultado evitó el control absoluto de la oposición en el Parlamento. Para varios analistas, ese suceso fue definitorio para que en la derecha, sectores del empresariado y en el gobierno estadounidense, se asentara la tesis de que había que derrocar a Salvador Allende por la vía de un golpe de Estado.

Ese año, avanzaban las medidas transformadoras, sobre todo en cuanto a derechos sociales, laborales, educacionales, de salud, acceso a la tierra, aumento del gasto social, pero al mismo tiempo se produjo una planificada acción del sector empresarial, la derecha política, corporaciones financieras y sectores de la población, que produjo una alta inflación, desabastecimiento, acaparamiento, sabotaje económico e industrial, y una feroz campaña a través de decenas de medios de prensa.

La confrontación y la inestabilidad que se produjo, llevó a serios análisis al interior de la UP, pero sobre todo a nivel de La Moneda y específicamente del entorno del Presidente Allende, y de acuerdo a investigaciones y testimonios, el mandatario tenía tomada la decisión en la primera quincena de septiembre de 1973 de convocar a un plebiscito para que la ciudadanía, democráticamente, dirimiera el camino a seguir. Era seguir por los cauces democráticos.

Pero en esas semanas, los planes sediciosos de inicios de año se materializaban, y altos personeros de la derecha y la ultraderecha, respaldados por los máximos dirigentes del PDC, junto a la mayoría de integrantes de la Corte Suprema, apostaban por el derrocamiento del Gobierno Constitucional, lo que llevó a mandos de las Fuerzas Armadas, especialmente de la Armada y la Fuerza Aérea, a planificar y finalmente ejecutar el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, que terminó con la muerte del doctor Salvador Allende y con el periodo de transformaciones iniciados por el gobierno de la Unidad Popular.

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