Daniela Millaleo y Karen Wenül realizaron un ciclo de conciertos donde alzaron reivindicaciones de pueblos originarios y de todas las mujeres indígenas. 

Daniela Pizarro A. Periodista. Son jóvenes, mujeres y mapuches que reivindican la lucha del Wallmapu, a través de la música tradicional y popular. Daniela Millaleo y Karen Wenül, presentaron en Cerrillos, en la Universidad de Santiago y en el Centro Cultural de Lo Prado, el Concierto “Pu Domo Llowkey Engün chi Wüñol Tripantu: Las Mujeres Reciben el Renacer del Sol”, una iniciativa que busca promover el reconocimiento del wiñol tripantu (término y comienzo del ciclo mapuche).

Fueron tres presentaciones gratuitas en la Región Metropolitana que pretenden repetir el próximo año. Karen Wenül, cantautora mapuche tradicional y Daniela Millaleo, cantautora mapuche warriache, promueven y conservan su identidad mapuche en espacios como la capital, y no dudan, con su canto, recordar a todos aquellos que cayeron luchando por la causa del pueblo originario, desde la ocupación de La Araucanía -la mal llamada “Pacificación de La Araucanía”- hasta los crímenes que perpetró el Estado chileno en las últimas décadas.

Durante las dos horas de música las artistas explican cada una de sus interpretaciones que, en el caso de Wenül, son completamente en mapudungun, inspiradas en las luchas de las y los mapuches, en el amor, los hijos, la familia, los ancestros, la tierra, la identidad, la naturaleza, los animales, y también en el sufrimiento, algo de lo que sabe el pueblo mapuche.

Si bien suenan guitarras y charangos en la presentación de Millaleo, los protagonistas del concierto son el cultrún, la trutruca, el bombo, la cascahuilla y el característico trompe, instrumentos que guardan toda la identidad del Wallmapu.

Uno de los conciertos recientes fue en el Aula Magna de la Universidad de Santiago, transmitido íntegramente a través de la radio de la casa de estudios, lo que marcó un hito para las cantautoras.

En las presentaciones el público en su mayoría pertenecía a la comunidad mapuche, mayoritariamente mujeres acompañadas de sus hijos e hijas, quienes al final, cuando cantan juntas ambas intérpretes, se reúnen y hacen un purrún, la tradicional danza mapuche, donde todas se toman de las manos y dan pequeños saltos al son del cultrún.

Antes de terminar la interpretación las cantantes hacen pasar a una lamien (compañera) que explica la situación actual de lo que está viviendo el pueblo mapuche, por ejemplo, el estado de la huelga de hambre del Machi Celestino Córdova, de los estudiantes que están en la Casa Central de la Universidad de Chile en la misma situación apoyando a Córdova, la militarización de La Araucanía, entre otros hechos que atraviesan sus reivindicaciones.

Mapuche y feminista

Daniela Millaleo es profesora de historia y cantautora mapuche. Según comentó, la música fue una herramienta para entregar el mensaje de su pueblo. Tras su presentación en Lo Prado conversó con El Siglo y explicó cómo surge la iniciativa, y abordó la significación que tiene que estas voces de mujeres indígenas suenen fuerte y claro en una ciudad tan alejada de sus tierras.

¿Cómo surgió este ciclo donde las mujeres reciben el renacer del sol?

Nosotras somos voces dentro de los músicos mapuches que complementamos este mundo y nos surgió la inquietud de poder visibilizar más las voces de las mujeres mapuches, con la temática que traemos que es totalmente de denuncia. En estos tiempos donde está la lucha feminista, la lucha de las mujeres tan vigente, es importante que las mujeres mapuches también formemos parte de estas voces y complementemos a todas las compañeras que están luchando por más equidad y contra todos los tipos de violencias. Como mujeres mapuches pasamos por un montón de violencias. Por ejemplo, nosotras siempre recordamos a nuestra hermana Macarena Valdés que fue asesinada por las manos empresariales, eso lo tenemos muy claro. Ella, después que murió, apareció en las noticias, pero su historia no es visibilizada y lamentablemente tampoco es nombrada dentro de la lucha feminista. Para mí era importante hacer esto, porque soy feminista y es súper raro que en el mundo mapuche nos definamos como tal, pero lo hice, porque es mi lucha. Yo sufrí violencia mucho tiempo, entonces, el feminismo me ayudó a abrir los ojos. Sé también que hay muchas mujeres mapuches que no son feministas, pero no importa, porque lo relevante es que nos unamos y alcemos a nuestras mujeres que han sido violentadas como la Machi Francisca Linconao. Para nosotras la música es la excusa para hablar de esto.

¿Hay pocas mujeres mapuches en la lucha feminista?

Las mujeres mapuches siendo o no feministas están levantándose, como siempre lo han hecho. Ahora lo hacen con mucha más fuerza porque la situación pasó todos los límites, o sea, el acoso, los femicidios, la violencia de un Estado patriarcal que nos domina como mujeres y como mapuches nos invisibiliza y nos violenta aún más. Por eso le mostramos este mundo a muchas ñañas(mujeres), aparte de que las mujeres tenemos otra sensibilidad y otra música que integra a nuestros hijos, también nuestras cosechas y un montón de otras cosas. Buscamos abrazarnos entre mujeres.

La militarización en La Araucanía es un tema constante en sus canciones.

Sabemos que la represión en La Araucanía está muy fuerte, ya tuvimos los montajes, el caso de la Machi Francisca, ahora estamos con el Machi Celestino Córdova, con los hermanos Trancal, y así un montón de casos. Sabemos que la militarización del Wallmapu es tremenda y que casos como estos se van a seguir sumando, por eso tenemos que irrumpir en todos los espacios.

¿Piensan repetir esta experiencia?

No queremos parar este ciclo y esperamos el próximo año volver con algo más grande, siempre desde las mujeres y con las mujeres. No tengo recuerdo de que se haya hecho algo solo voces de mujeres mapuches. En Temuco una vez fui a un concierto donde solo cantaron mujeres, pero no todas eran mapuches, aquí nosotros alzamos las voces de las mujeres mapuches.

Fotos: Sergio Cárcamo

elsiglo.cl